Formación
– Grado en Psicología (Universidad Autónoma de Madrid-UAM)
– Máster Universitario de Psicología General Sanitaria (Universidad Europea de Madrid, UEM)
– Evaluación y Tratamiento en Terapia de Pareja – Asociación Española de Psicología Sanitaria (AEPSIS)
– Aplicación Práctica de Mindfulness en Entornos Personal y Profesional
– Curso de Experto en Duelo y Mediación en los Conflictos con los Adolescentes en el Contexto Familiar (AEPSIS)
– Formación en Psicología Perinatal
Sobre mi
Desde siempre me ha interesado comprender cómo las personas piensan, sienten y se relacionan, y cómo, a través de la conciencia y el acompañamiento adecuado, pueden transformar su bienestar emocional. Esa curiosidad se convirtió en mi vocación: ayudar a otros a conocerse, sanar y crecer.
Trabajo desde un enfoque integrativo, lo que me permite adaptar las herramientas terapéuticas a cada persona y situación. Acompaño a adolescentes, adultos y parejas en procesos de cambio, crisis o crecimiento personal, con una mirada empática y respetuosa.
Soy mamá, y esa experiencia me ha enseñado el valor de la paciencia, la presencia y la empatía. Ser madre me ha permitido comprender más profundamente los desafíos emocionales de cuidar, equilibrar y sostener —a otros y a una misma—. Esa vivencia enriquece mi forma de acompañar desde un lugar más humano y real. Para mí, de las mejores cosas que me da la psicología es tener la oportunidad de ayudar a las personas a observar los acontecimientos desde diferentes perspectivas, guiándose en su camino. Además, me encanta esa sensación de alegría y satisfacción cuando ves que las personas que ayudas están avanzando, dando sus propios pasos y realizando cambios en sus vidas; siendo mucho más conscientes de sí mismas.
Me gustaría mencionar algunos casos, ya que representan muy bien lo que es el proceso terapéutico: una chica con episodios ansiosos que consiguió volver a subirse al escenario y realizar su propia obra de teatro; un hombre que venció la depresión y sus narrativas al final de las sesiones eran admirables; una mujer que asumía y cargaba con toda la responsabilidad de su familia y consiguió liberarse de ello y empezó a pensar en ella y auto-cuidarse; y esa chica que sufría ataques de pánico y logró identificar a qué se debían y pudo adoptar una perspectiva diferente del problema, y muchos más.
Pienso que una de las mejores cosas de la vida en general, no solo de ser psicóloga, es que haya una sinergia entre lo que haces y lo que sientes cuando lo haces, es decir, para mí hacer terapia con personas me provoca una satisfacción enorme y notar ese agradecimiento sincero en ellas me llena por dentro, la verdad.
Durante las sesiones, en terapia, siempre fomento un clima cálido y de acogida, para que la persona se sienta tranquila y en un lugar seguro, de confianza.
Me gusta realizar una primera sesión más “informal”, para que podamos conocernos de una manera natural y transparente, creando ese vínculo terapéutico que va a ayudar a que la terapia se desarrolle adecuadamente.
Este primer día vamos a seleccionar la semilla que quieres plantar y cada día vamos a ir aprendiendo cómo cuidarla, regando muy poquito cada día para que no se ahogue y se mantenga sana, habrá que remover la tierra de vez en cuando para que el agua fluya mejor, tendremos que realizar una poda cada cierto tiempo de las hojas secas para que así la planta crezca de una manera sana. Todo ello lo haremos con constancia y sobre todo con mucho cariño.
Además, durante este proceso puede que surjan dudas sobre si esa planta va a florecer, pues podría parecer que hay días en los que no avanza. Pero si tienes paciencia, irás descubriendo que esa semilla que plantaste está echando raíces profundas, que no son tan visibles, pero son la base para después florecer con mucha más potencia. Y cuando llegue ese día, cuando florezca, habrás aprendido durante todo el proceso las herramientas y recursos que tienes para cuidarla tu mism@.
Creo firmemente que la terapia no es solo un espacio para aliviar el malestar, sino también una oportunidad para reconectar con uno mismo, aprender a escucharse y construir relaciones más auténticas y equilibradas.
Mi propósito es acompañarte en tu proceso, ofreciéndote un espacio seguro donde puedas comprenderte, cuidarte y avanzar hacia una vida más plena y coherente contigo mismo.